Espiral de negatividad emocional en persona con herida cronificada: ¿Qué es y cómo impacta en el proceso de cicatrización?

personas con heridas cronicas

 

¿Ha pensado alguna vez cómo sería vida si tuvieras una herida de difícil cicatrización? ¿Qué impacto tendría en tu día a día? Sino lo has hecho nunca te invito a que intentes hacer el ejercicio de imaginarlo y me lo cuentes en los comentarios.

Por nuestra parte, en este post vamos a intentar trasladarte como es la vivencia de una persona con una herida compleja y a que retos importantes se enfrenta a nivel emocional en su día a día.

Vivir con una herida de difícil cicatrización tiene un efecto significativamente negativo en la vida diaria y afecta al bienestar general de la persona. El concepto bienestar está relacionado con la vivencia individual de las personas, está influido por la cultura y el contexto de la persona y es independiente al tipo de herida, tiempo de evolución de esta o nivel de atención asistencial.

 

Heridas Cronificadas y Cronificación Emocional: Dos caras de una misma moneda

Cuando una persona convive con una herida compleja puede ver alterada diferentes dimensiones que componen su bienestar general. El dolor que la persona pueda experimentar es la condición que más altera negativamente la dimensión del Bienestar Físico. Además, debemos añadir las circunstancias propias de la herida como tamaño, profundidad, localización, exudado… De esta situación se derivan otras circunstancias indirectas que también afectan negativamente al bienestar físico de las personas como es la inmovilidad y frecuentemente se asocia a aislamiento social, trastornos nutricionales (obesidad o pérdida de peso), insomnio, fatiga…

Ante esta situación es fácil entender que la dimensión del Bienestar Psicológico también se va a ver alterada pudiendo presentar la persona estados de ansiedad, depresión, desconfianza, desesperanza, soledad, baja autoestima, frustración, sentimientos de culpa, ira, pérdida de calidad de vida… A medida que pasa el tiempo la persona va entrando en una situación de cronificación emocional de gran complejidad que los profesionales de la salud debemos identificar.

¿Sabías que se demostró en un estudio que existe una correlación entre depresión y ansiedad y mala evolución en la cicatrización en personas con lesiones venosas?

El estudio llevado a cabo por Cole-King & Harding en 2001, demostró que factores psicológicos pueden actuar tanto directa como indirectamente en la cicatrización:

  • Los factores psicológicos pueden interrumpir la actividad de los macrófagos y linfocitos en el proceso de curación.
  • La depresión se asocia con un deterioro generalizado de la inmunidad celular y humoral.
  • El estrés puede influir en la secreción de citocinas proinflamatorias
  • La falta de sueño puede reducir la producción de un entorno endocrino anabólico y, por lo tanto, retrasar la cicatrización de las heridas.
  • La secreción de quimiocinas liberadas por macrófagos activados puede estar relacionada con el ciclo sueño-vigilia

Posteriormente a este estudio se han realizado otras investigaciones que han conseguido demostrar que la depresión puede comportarse como predecesor o consecuencia de la lesión. La depresión puede desencadenar otros estados como descuido personal por baja autoestima, insomnio, mala nutrición… todas situaciones que impactan negativamente en la persona favoreciendo la aparición de lesiones o alterando su cicatrización.

La grave conclusión que extraemos de estas afirmaciones es que la persona que tienen una herida de difícil cicatrización puede entrar en una espiral de negatividad emocional que a su vez afecta de forma negativa a la lesión incrementado el riesgo de cronificación de la misma. A este panorama tan desolador debemos añadir también el impacto que puede tener la lesión en el Bienestar Social de la persona ya que se pueden ver limitadas las interacciones sociales, afectar a los roles familiares impactando negativamente en la vida en pareja. También puede afectar negativamente al rol laboral y conllevar pérdidas económicas secundarias a periodos de inactividad… Esta persona puede tener sentimientos de estar perdiendo el tiempo y de dependencia de terceros por pérdida de autonomía.

Como hemos dicho, el concepto bienestar está íntimamente influido por la cultura y contexto de la persona. Esta situación puede influir negativamente en el Bienestar Espiritual ya que pueden darse situaciones en las que las recomendaciones sanitarias pueden entrar en conflicto con las creencias y costumbres de la persona disminuyendo la adherencia a los tratamientos. Por otro lado, la persona puede tener la creencia de complementar los tratamientos sanitarios con terapias alternativas y puede ser una fuente de desacuerdo con el sistema sanitario tradicional que debemos contemplar.

Como hemos visto la realidad de una persona que padece una herida de difícil cicatrización trasciende más allá de los aspectos propiamente de la lesión teniendo un impacto negativo en el bienestar de la persona. Ahora sabemos que este impacto a nivel emocional a su vez tiene consecuencias negativas en el proceso de cicatrización condenando a la persona que la experimenta a entrar en una espiral de cronificación también a nivel emocional.

 

espiral de negatividad emocional en personas con herida cronificada

 

Sistema sanitario: ¿Solución o parte del problema?

Los profesionales que nos dedicamos al cuidado de personas con heridas complejas somos testigos del sufrimiento con el que conviven estas personas: sus miedos, angustias, incertidumbre, padecimientos… Muchas de esas personas relatan historias personales que se han dilatado durante años.

En 2012 se publicó un estudio de investigación cualitativa sobre la vivencia de una persona con úlcera venosa donde se llegaba a la conclusión que la persona que sufre una UV cada vez que busca el servicio “es atendido por un profesional diferente, la mayoría de las veces sin preparación o desactualizado, prestando un cuidado empírico, haciendo que el tratamiento no tenga una continuidad y no sea resuelto su problema”.  En dicho estudio también se señala que existe por parte de los profesionales un bajo conocimiento sobre los diferentes tipos de lesiones de extremidad inferior situación que provoca eternizar los períodos de curación y aumentan las posibilidades de recaída.

Moffatt en 2004, señalaba en un estudio que en muchas ocasiones se culpabiliza a la persona de la mala evolución de las lesiones cuando en realidad es más probable que pueda deberse a una falta de conocimiento o carencia de experiencia del profesional. Es decir, añadimos la culpabilidad al catálogo de emociones negativa que de por sí ya tienen la personas.

En resumen, a la experiencia de tener una lesión de este tipo puede que haya situaciones que agraven aún más la vivencia negativa de estas personas condenándolas a experimentar una incertidumbre, que como ahora sabemos, tienen repercusiones negativas sobre la cicatrización.

El cuidado de personas con lesiones complejas es algo más que la aplicación de un tratamiento local en la lesión. Se requiere de una intervención interdisciplinar que englobe todas las dimensiones de la persona para poder realizar intervenciones a nivel holístico. No debemos olvidar nunca que no curamos heridas complejas, sino que cuidamos a personas complejas que además tienen heridas.

Espero que este post te haya resultado interesante y te apetezca conocer más temas relacionados con esta espiral de negatividad emocional y cómo los profesionales de la salud podemos ayudar a la personar para romperla y mejorar el proceso de cicatrización de la lesión y sobre todo ayudando a la persona a recuperar su Calidad de Vida y mejorar si vivencia durante el proceso de curación de la lesión.

 

Bibliografía:
International consensus. Optimising wellbeing in people living with a wound. An expert working group review. London: Wounds International, 2012. Available from: http://www. woundsinternational.com
Cole-King A, Harding KG. Psychological factors and delayed healing in chronic wounds. Psychosom Med 2001;63(2):216-20
Walburn J, Vedhera K, Hankins M, et al. Psychological stress and wound healing in humans: a systematic review and meta analysis. J Psychosom Res 2009;67(3):253-71.
Vileikyte L. Stress and wound healing. Clin Dermatol 2007; 25(1):49-55.
Lopes de Figuereido,M. Bonato Zuffi, F. Atención a pacientes con úlcera venosa:percepción de los enfermeros de Estrategia de Salud Familiar. Enfermeria Global, 2012. No 28: 137- 146.
Moffatt cJ. Perspectives on concordance in leg ulcer management. J Wound Care 2004;13(6):243-8.

¿Es usted profesional sanitario? Escríbenos para conocer tus comentarios.

doce + tres =

La información a la que quiere acceder está dirigida exclusivamente a profesionales sanitarios. Su contenido ha sido desarrollado por expertos debidamente cualificados, con la intención de ofrecer dicho contenido a otros expertos y profesionales de la salud.

La información aquí contenida no supone en ningún caso un asesoramieto médico, sino una información sobre productos y servicios de la empresa destinada a ser leída por profesionales cualificados.

El uso indebido de cualquiera de los productos aquí referenciados puede causar perjuicios y un deterioro de la salud, si no se utilizan bajo supervisión clínica y de acuerdo con las directrices de uso del producto.

Para acceder a esta información tiene que marcar «Sí, soy un profesional sanitario», confirmando que es usted un profesional sanitario.